Compartir
Publicidad

El ahorro energético en la empresa también depende de la educación económica de sus empleados

El ahorro energético en la empresa también depende de la educación económica de sus empleados
Guardar
1 Comentarios
Publicidad

Las prácticas encaminadas a promover el ahorro energético en la empresa se han puesto muy de moda en los últimos años gracias a la confluencia de dos factores de distinto orden, de un lado combatir el encarecimiento de los precios de la energía que ha contribuido enormemente al aumento de los costes operativos de muchas empresas, y segundo, combatir los riesgos reputacionales y medioambientales derivados de la contaminación emitida a la hora de producir la energía que se requiere.

En este sentido, poco a poco hemos presenciado que en casi todas las empresas, pertenecientes al espectro más variado de actividades económicas, han invertido en maquinaria y procesos más eficientes, al tiempo que han promovido entre sus empleados políticas de ahorro energético. Pero, ¿son eficaces las políticas e inversiones realizadas para la consecución de este objetivo?

Es innegable que las nuevas instalaciones, como por ejemplo el stand-by en la iluminación, los sistemas de calefacción inteligentes, o incluso los coches plenamente eléctricos (en el futuro inmediato), nos ayudan a ahorrar en la empresa, pero de nada servirán si todos los miembros de la misma no internalizan dicha necesidad del mismo modo.

En muchas ocasiones he escuchado conversaciones en las que se afirmaban frases del tipo: ‘las fotocopias de la empresa no cuestan nada’, ‘no pasa nada por dejar las luces encendidas de las salar de reuniones que no se utilizan’, o ‘la empresa no va a cerrar porque utilicemos el vehículo profesional para atender algunos recados’, entre otras. De tal modo, que el efecto positivo de las políticas de gasto así como de sus inversiones se acaban diluyendo por un comportamiento arbitrario y poco económico de sus empleados.

Finalmente, sería adecuado aumentar la conciencia social en este sentido, recordando lo importante que es la tarea de gestionar adecuadamente los recursos de la empresa, máxime en una época como la actual, en la que la caída de las ventas se suma a una caída de los márgenes, situando a la contención de los costes como una poderosa herramienta para aumentar la resistencia de la organización a los efectos del ciclo económico.

En Pymes y Autónomos | Locales eficientes energéticamente, mucho más que una moda
Imagen | eléctrico

Temas
Publicidad
Comentarios cerrados
Publicidad
Publicidad

Ver más artículos