Cinco ventajas del apalancamiento financiero

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Suelo nadar contracorriente. Como alguien con un fuerte sentido del humor señaló, quizás por ello escribo en El Blog Salmón, por significarme con ese pez especialista en remontar. Y si hace años la corriente dominante es que cualquiera que no estaba endeudado hasta las trancas era del genero tonto, hoy por hoy, los fundamentalismos son de otro signo. Todo con fondos propios, oiga. Señores banqueros, manténganse alejados de mi firma. Casualmente, estaba tan en contra de aquella corriente de pensamiento, como lo estoy de la actual. El endeudamiento, el apalancamiento financiero nos ofrece una serie de ventajas, y nuestro papel es valorarlas.

En Gurusblog le dedicaron un post para desmontar el mito de que el apalancamiento financiero creaba valor. La tesis central era buena, pero os remito al mismo, más que por ella (que debéis tenerla en cuenta) por el resumen que hacen de los aspectos positivos del apalancamiento. Sin embargo, yo voy a añadir a los tres primeros otros dos más que considero muy destacables, especialmente el último. Así, nos recuerdan que el apalancamiento:

  • Reduce el riesgo de una inversión: Cuando hablamos de Pymes, nos estamos refiriendo al riesgo que afecta a nuestro patrimonio. Eso puede ser cierto siempre y cuando no avalemos personalmente nuestros créditos. Por otro lado, me consta que tener un elevado número de crédito eleva el riesgo ya no para nuestro patrimonio, como para la propia empresa. Las decisiones de uno o dos bancos pueden generar una estampida que bloquee todas nuestras lineas, lo que es especialmente frecuente en las cuentas de crédito. Claro que, si nos ponemos profundos, tener socios-accionistas en vez de acreedores también lleva implícito un germen de inestabilidad financiera (recordemos que tienen sus derechos políticos).
  • Nos abre la puerta a determinados inversiones, mercados: La financiación nos permite ir a hombros de gigantes, que diría Swift. Existen determinadas operaciones, determinadas actividades, a las que no podríamos optar de no contra con el respaldo de capital ajeno, de la financiación de terceros. ¿Qué dichas operaciones conllevan riesgos? Claro, pero precisamente el papel de un empresario es gestionar el riesgo, no eliminarlo (la eliminación del riesgo es algo impropio del mundo empresarial, y del libre mercado. Suena y huele raro).
  • Aumenta la TIR de la operación. Como muy bien explican en Gursblog, la rentabilidad financiera de nuestros fondos propios se dispara, como fruto del apalancamiento financiero (es la base del negocio de los Bancos). Pero eso no nos debe hacer olvidar que eso no significa que ganemos más euros en valor absoluto, suele suceder justo lo contrario. Cuando hablamos de TIR, de rentabilidades, estamos hablando de porcentajes. Y lo que nunca debemos olvidar es que dicho efecto multiplicador funciona en sentido positivo, si, pero también negativo.

Estas son las tres ventajas descritas por Gurusblog. A mi me gustaría señalar dos más:

  • El apalancamiento financiero puede ser una opción inteligente desde una estrategia financiero-fiscal. Debemos recordar que los dividendos no son desgravables a efectos fiscales. Sin embargo, los intereses de la financiación ajena si. Es posible que fiscalmente prefiramos optar entonces por un determinado porcentaje de financiación ajena, bien sea bancaria o incluso propia nuestra (si, ya se que hay determinadas normativas para operaciones vinculadas, pero eso será objeto de otro post). Creo que, además de otros factores que ya hemos señalado, la ausencia de una política de dividendos en las pymes, sociedades no cotizadas, se explica también en buena medida por la ausencia de una adecuada fiscalidad, tanto en la empresa que los reparte como en socio accionista que los recibe.
  • Si aportamos fondos propios, perdemos la visión de contraste que supone el análisis de riesgo de la Entidad Financiera. Bien sean estos, bien los analistas de sociedades de capital riesgo, o de business angels, su papel como abogados del diablo lo valoro en gran medida. Es cierto que, especialmente los bancarios, miran más las garantías que el negocio, pero debemos ser conscientes de que muchos de sus filtros nos pueden venir muy bien a la hora de depurar nuestro negocio.

Endeudarse, financiarse, apalancarse. Llamadlo como queráis, pero es una herramienta con un filo muy interesante, con destacadas ventajas. Usadla con precaución, pero usadla.

Vía|Gurusblog
Más información|Finanzas Corporativas
Imagen|Poldavo (Alex)
En Pymes y Autónomos|Una empresa sin créditos bancarios

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