Fuentes de financiación para proyectos empresariales

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Algunos comparan a los emprendedores, a los empresarios que van a lanzar un nuevo proyecto, con el Gollum del señor de los anillos o con el mosntruo de las galletas de Barrio Sésamo. Según ellos, en vez de estar centrados en lo que es la propia esencia del negocio, en la planificación y gestión del mismo, entran en un estado de trance en el que repiten una idea-concepto, una y otra vez. ¿Mi tesoro?, ¿galleta? No, el mantra que sermonean despiertos y en sueños es dinero-dinero-dinero.

Posiblemente haya algo de cierto en esa mirada crítica, y es que, en algunos casos, la consecución de esa cifra de dinero, el pelotazo, el darle el pase al negocio es el objetivo real de toda la aventura. Más que un financiador se esta buscando un comprador en muchas ocasiones. El objetivo último no es que la empresa venda, es vender la empresa. Mas prescindamos de estos reparos y examinemos a que fuentes de financiación podemos recurrir.

El post de Javier, en Loogic, Por si estás pensando en buscar inversión, me parece un muy buen punto de partida. Se recoge un amplio abanico de financiadores/inversores, y se ponen ejemplos concretos que sin duda os resultarán de utlidad. Sin embargo, y como inversores habituales en los negocios de los emprendedores echo en falta a los más habituales, ya sabéis, las cuatro efes: friends, family, fools, and founders (amigos, familia, locos y fundadores).

Es posible que algunos califiquen como locos a los que vamos a citar en el repaso del post de Javier, pero me siguen faltando los otros tres. Admito que muchos pongáis reparos a involucrar a la familia o a los amigos en vuestros proyectos. Es comprensible incluso que, siendo los más accesibles, carezcan de una objetividad necesaria a la hora de apoyarnos (o de no apoyarnos, si no lo merecemos). Pero, así, entre nosotros, lo que no tiene un pase es que los fundadores no se mojen. No me vale la excusa de yo pongo mi trabajo. El pringue económico es fundamental, y es un buen termómetro de si creemos o no en el proyecto.

Hecha esta precisión, pasemos lista a nuestros sospechosos habituales, con una breve mención sobre cada uno:

  • Los bancos: en general los bancos son financiadores. No socios. Repetid conmigo, no son socios. Por tanto miran mucho el tema de garantías (salvo en determinadas lineas o programas de crédito de tipo social). Pero eso no tiene que ser necesariamente malo. No interfieren en la gestión del negocio, y, entre nosotros, por caros que nos parezcan, son más baratos que lo que te va a salir un socio (si el asunto sale bien). Consejo práctico: hace años funcionaba el tema de las Sociedades de Garantía Reciproca a la hora de ir a un Banco. Probadlo.
  • El capital riesgo: Son firmas especializadas en financiar operaciones empresariales, entre las que se encuentran las de lanzamiento de nuevas empresas. No valen para cualquier tipo de negocio. Debe ser algo sustancial y sustancioso, que generalmente acaba con una salida a Bolsa. Y es que, recordad, que de un modo u otro, las Sociedades de Capital Riesgo son socios temporales, que tienen marcado de antemano un plan de salida, con unos objetivos de rentabilidad elevados, a costa nuestra/de nuestro negocio o de los nuevos accionistas. son ademas sumamente exigentes en materia de gestión, lo cual no nos vendrá mal, salvo que nos guste ir por libre.
  • Las incubadoras de negocios: Creo que su propio nombre las define, pero por si no quedaba claro aqui se desarrolla en mayor medida, aunque centrandose en las públicas, mientras que Javier se ciñe a las privadas.
  • Los business angels: Podríamos definirlos como mecenas empresariales, (¿los locos a los que nos referíamos antes?). Por volumen de inversión están normalmente en un escalón previo al Capital Riesgo. Pero creo que, al igual que con el Capital riesgo, su implicación va más allá del tema financiero. Hablamos de personas con experiencia, con contactos, con credibilidad. No es dinero lo único que se transfiere.
  • Las instituciones públicas: Funcionarios y políticos se vuelven locos para que emprendamos. Perdonad el chiste, pero es curioso. Sin embargo, y a pesar de la abundancia de programas y ayudas, en última instancia no suelen contribuir tanto como dicen y cuando lo hacen es a un precio muy alto, pues suelen condicionar en gran medida nuestro proyecto. Y me temo que muchas veces, al amoldarlo a la subvención, lograremos esta pero perderemos el negocio.

Vía|Por si estas pensando en buscar inversión
En Pymes y Autónomos|Capital Seed, FFF, Business Angel y Capital Venture
Imagen|aussiegall

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