Compartir
Publicidad

La empresa aumentada gracias al "engaño digital": Empresas 2.0

La empresa aumentada gracias al "engaño digital": Empresas 2.0
Guardar
0 Comentarios
Publicidad
Publicidad

Ahora que parece que hay motivos para decir que la situación económica no arrecia con tanta virulencia sigue habiendo diferencias entre empresas, las hay que subsisten, otras que han decidido abrir otros mercados, redimensionarse, pocas, muy pocas son las que están en situación de sacar pecho y decir que están en su mejor momento (las hay).

En este proceloso océano empresarial, hay organizaciones que han decidido que la mejor manera de hacer que parezca que permanecen en el mercado con solvencia y un sólido proyecto empresarial es proyectando a través de las redes sociales una suerte de éxitos, eventos, méritos, nominaciones, menciones…etc. cuando realmente en su fuero interno (y su contabilidad lo refleja) son conscientes de que están a escasos pasos del abismo.

Con estos polvos llegan los que, sin el menor atisbo de ética y estética, ven campo abonado para convencer de que las redes sociales y esta realidad virtual conseguirán que, a fuerza de machacones e insistentes mensajes sobre las hazañas y conquistas digitales, un reflejo inmediato en la cuenta de resultados…y esto, señores, es un despropósito, además de una entelequia surrealista.

Cansinos circunloquios en los que siempre participan las mismas personas y sus acólitos seguidores, pagados de un voluntarismo extremo pero de una limitada visión sobre lo que realmente tiene impacto en la triste y fría cifra que mueve el mundo: las ventas.

La fachada digital

Cuando estás frente a un cliente al que le han hablado de las excelencias de vestirse con el traje 2.0 del emperador y que con una reducida inversión conseguirá que la gente le encuentre en sus búsquedas en google y que de ahí vendrán las ventas y que cuando alguien piense en su negocio será el primer resultado que mostrará porque ha conseguido una buena reputación digital y que con un presupuesto ajustado conseguirá todo eso…sólo se me ocurre decirle: ¿las nóminas de este mes son reales o virtuales? ¿tus proveedores aceptan que les pagues en tokens o son simples mortales que se manejan en euros?.

Querer esconder tras una fachada 2.0 que el mundo es bonito cuando el tozudo día a día te muestra a ciencia cierta que tus problemas son otros resulta, cuando menos, llamativo. Vamos a adornar la fachada aunque la casa se esté derrumbando. Hagamos que brille nuestra empresa/organización/compañía aunque aquí dentro la densa niebla de la incertidumbre no nos deje respirar…muy español, somos los campeones de Europa en muchas cosas, pero lo que empaña la triste posición en la que nos encontramos es que somos la selección, la roja, somos los mejores…

Los arquitectos de la construcción digital

En este triste páramo, los chacales salen a por presa y lanzan dentelladas que dejan malherido al cliente y a la competencia porque…al final todo esto empeora la operación. Con todo lo anterior no quiero decir que las redes no son importantes, pero ordenar prioridades es lo que hará que un proyecto permanezca, claro que tienen su relevancia sin embargo no debe ser la venda que nos impida ver que vamos desnudos y que todo el mundo a nuestro alrededor se está riendo de que no estemos cubiertos de ropa y se nos vean todas nuestras miserias.

Que no se malinterprete la entrada pretende poner sobre la mesa a aquellas conductas que tratan de engañar al cliente/consumidor cuando la realidad es otra y a quiénes se prestan a ello, en absoluto creo que sea un engaño el uso y la utilización de las redes sociales.

Imagen| Marcelo Braga

Temas
Publicidad
Comentarios cerrados
Publicidad
Publicidad

Ver más artículos