Compartir
Publicidad

Autónomo, ¿fraccionarías las facturas a tus clientes?

Autónomo, ¿fraccionarías las facturas a tus clientes?
Guardar
7 Comentarios
Publicidad
Publicidad

Algunos autónomos, sobre todo los profesionales liberales, podemos pasarnos todo un año (o más) viviendo de última factura de honorarios que hemos cobrado, trabajando “gratis” con la esperanza de cobrar la factura que el pasaremos al cliente al final del trabajo que estamos haciendo durante unos cuantos meses, durante los que tenemos que seguir haciendo frente a nuestros gastos corrientes con cargo a nuestros ahorros.

Cuando un cliente te hace un encargo, le presentas el presupuesto, por reducida que sea la obra los números son importantes, y a veces ves como al cliente se le abren los ojos como platos ante cifras que van acompañadas de tres ceros al final (sin contar los céntimos). No es habitual que se le vayan pasando al cliente unos cargos a cuenta del monto final, veamos que posibilidades da esto.

Cobrar todo al final del trabajo implica riesgos importantes, por mucho contrato que haya de por medio. No sería un caso raro que un cliente nos haga un encargo de una vivienda, firmamos un contrato por los honorarios que cobraremos una vez esté realizado el proyecto y listo para entregar; pasamos varios meses trabajando en el proyecto, y cuando ya está todo listo, el proyecto terminado, llegas con tus copias del proyecto y tu factura con esperanza de cobrarlo, quizás ya has pagado los gastos de visado confiando en la buena fe del cliente, y el cliente te dice que está pasando una inesperada mala racha, y que no te puede pagar esa factura, que a lo mejor son 9000 euros y su IVA, por los 6 meses que llevas trabajando en el proyecto.

Llegados a ese punto le puedes pedir que te pague ahora una parte, lo que pueda, y que mes a mes te vaya pagando el resto y cuando esté todo le entregas el proyecto (como lo hagas antes, aumentan tus posibilidades de no llegar a cobrar todo). Esta opción le daría un respiro al cliente y podría significar que llegases a cobrar el proyecto. Sobra decir que cualquier pacto debe quedar reflejado por escrito. Con esa opción que sería como ofrecerle una financiación sin intereses (o si te atreves, con intereses; pero quedarías como un usurero, porque no eres un banco) seguramente salgas de esa incómoda situación de forma más airosa que llevándolo a juicio por no pagar lo que te debe.

Otra opción es ofrecer el fraccionamiento desde el principio, es decir, en lugar de presentarle al cliente una factura de X000 euros, hacer como los concesionarios de coches, le presentas unos cómodos plazos, un tanto al inicio, que te permita afrontrar los primeros gastos, unos pagos mensuales durante un periodo determinado (puede ser el tiempo que estimas que te llevará redactar el proyecto, o el doble, lo que te permitiría hacer otros trabajos en medio) y un pago final a la entrega de la documentación, y lo mismo con la dirección de obra, unos pagos al mes durante el desarrollo de las obras, y un último pago cuando la obra se termine.

Esta, o cualquier otra fórmula de aplazamiento que se te ocurra y sobre la que lleguéis a acuerdo tiene las siguientes ventajas, al cliente le das facilidades y puede que eso le decida a aceptar tu presupuesto al verlo asequible, tú tienes la ventaja de que vas teniendo unos ingresos regulares, y en caso de impago, no pierdes todo el trabajo realizado (si ves que se retrasa en las mensualidades puede ser una pista de que tal pagador es).

Por supuesto que esto implica por parte de cliente una confianza en el profesional que se debe transmitir desde el primer momento, y no se debe defraudar, ya que sino el cliente puede pensar que, como el trabajo no lo va a recibir hasta el final, esté pagando por algo que puede no recibir. Es una confianza como la que se deposita en una compra de un piso sobre plano, en la que hay precedentes de dolorosos incumplimientos por parte de los vendedores.

Esto no sé hasta que punto sería aplicable a otras profesiones liberales, ¿lo veis viable? ¿lo aplicaríais?

En Pymes y Autónomos | ¿Financiar a los clientes gratis? no gracias
Imagen | Fran Carreira

Temas
Publicidad
Comentarios cerrados
Publicidad
Publicidad

Ver más artículos