La secuencia con la que arranca este post se corresponde a Clerks II, de cual acabo de colgar otro fragmento en El Blog Salmón. ¿Y qué es lo que veo en ella para traerla hasta aquí? Pues que, más allá de las lógicas exageraciones de cualquier escena de comedia cinematográfica, da pie para para hablar de una serie de prácticas poco recomendables que observo en el día a día de la empresa, con bastante sorpresa por su mantenimiento en el tiempo.
No soy lo que se dice políticamente correcto. Y mucho menos desde una visión norteamericana del término. Pero hay determinadas opiniones, juicios de valor, o formas de expresión que me consta que pueden herir a otros. Yo no lo veo así, pero me consta que las cosas pueden funcionar de dicho modo. Luego Regla número uno: extremado tacto en las conversaciones en la empresa, con clientes, proveedores, compañeros, etc. Incluso con esa persona que parece que nos da confianza, ya que quizás no es el momento o quizás ha cambiado.
Segunda conclusión, y esta desde la perspectiva de cliente. Estoy muy cansado de tener que tragarme conversaciones privadas de las personas que me atienden en los negocios. Hablo de charlas por teléfono, de debates que no tendrían cabida en 59 segundos, etc. Me parece una falta de respeto enorme hacia el cliente, y no entiendo a que se debe que el responsable del centro, el empresario o el que sea, no los corte de raíz. Bueno, en ocasiones es que forma parte del alegre coro. La imagen que se da es muy triste.
Y para acabar reseñar lo malo que lo hace la responsable de la hamburgueseria. Jamás te puedes poner a discutir delante de un cliente con un empleado. Jamás. O se le fulmina con la mirada, o se le corta tajantemente de un modo verbal, o si uno no tiene esa autoridad, se lleva un momento a una zona reservada y discreta, se le echa un chorreo y se le manda a la calle para que se tranquilice. Cualquiera de esas opciones es valida, no la de montar un pelea dialéctica barriobajera.
Enlace|Vídeo original YouTube
En Pymes y Autónomos|¿El ‘chiqui-chiqui’ mola mogollón?

Comentarios
Buen artículo.
Otra regla que extraigo del vídeo es no llamar esclavo de mierda a nadie.
Muy bueno IC.
Con respecto a la situación uno: Nunca, nunca se sabe quien puede estar escuchando. Las conversaciones personales se terminan en el momento en que tienes que desempeñar tu trabajo.
Situación dos: también suele ser muy habitual toparse con semejante "coro" en las administraciones.
Tercera situación: totalmente cierto. Todo tiene su momento y su lugar, tanto las felicitaciones como las broncas.
Saludos
Gracias a los dos...
Wordlexis, casi que es mejor esa expresión que la original de la película...
Mare, me has recordado lo que me explico un antiguo jefe: las felicitaciones en público, los chorreos en privado, salvo excepciones muy justificadas.
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