Cómo hundir a una empresa: errores estratégicos que debemos evitar

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como hundir una empresa


Podemos leer en Expansión un buen artículo sobre errores estratégicos y fallos en planificación que pueden llevar una empresa a su cierre. Hundir una empresa es mucho más fácil que levantarla y seguir políticas erróneas en la gestión empresarial nos puede abocar a un estrepitoso fracaso.

Marcar una estrategia clara en todas las facetas de actuación de la empresa es una de las muchas asignaturas pendientes de la pyme. En multitud de ocasiones hemos hablado sobre la necesidad de planificar adecuadamente las líneas de actuación empresarial. Como guía base, podemos seguir estas directrices que se deben evitar dentro de la planificación estratégica de la dirección empresarial. Veamos los principales errores que se cometen en la gestión empresarial que pueden hundir la empresa.

Errores en la gestión de personal


Seguir una mala política de contratación, retribuciones salariales que no se correspondan con las funciones realizadas, despidos injustificados que nos aboquen al pago de cuantiosas indemnizaciones… En el caso de contar con un equipo directivo, no controlar su política retributiva y efectividad puede ser un cáncer mortal para la empresa.

Dentro de los puntos más conflictivos en la gestión de personal en la pyme, tenemos la propia contratación, el formato del contrato y la realidad de tener que introducir a alguien en plantilla. En este sentido, recomiendo la lectura de este post de Borja, para que evaluemos friamente si necesitamos a alguien en plantilla o no como paso previo a introducir un empleado en el organigrama empresarial.

El dimensionado de la empresa y la externalización de tareas internas es un pilar base del funcionamiento correcto de la empresa. Encontrar el equilibrio adecuado entre los costes internos y externos de personal es un equilibrio complicado y en multitud de ocasiones, puede ser preferible para la pyme asumir un coste mayor por determinadas tareas, antes que realizar una contratación temporal.

Contratar a un empleado lleva unos costes asociados superiores a la nómina y seguridad social a cargo de la empresa, dado que tenemos costes indirectos como son el seguro por el convenio colectivo, reconocimientos médicos, mayores costes en labores de asesoría laboral entre otros costes de menor cuantía.

Sin pasar por alto que siempre existe el riesgo de accidente o enfermedad común en el empleado que contratemos y entonces nos rompa totalmente el esquema de gastos previsto por el trabajador. Por todo esto, la política retributiva de la empresa y las políticas de incorporación de personal tienen que tener un buen argumento detrás que justifique tanto las personas que trabajan en la empresa como los salarios y bonus que se pagan.

Vía | Expansión
En Pymes y Autónomos | El valor de la estrategia para nuestra empresa
Imagen | Sidi Guariach

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