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La última ocurrencia para salvar el sistema de pensiones: eliminar las bases máximas de cotización

La última ocurrencia para salvar el sistema de pensiones: eliminar las bases máximas de cotización
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La preocupación en torno al sistema de pensiones va en aumento. En los últimos días se van sucediendo las voces que abogan por cambios que sirvan para hacerlo más sostenible o, al menos, para recaudar más dinero. Si hace unos días la ministra en funciones de Empleo y Seguridad Social anunciaba que el Gobierno reformaría el sistema de Seguridad Social para que los pensionistas pudiesen trabajar y recibir el 100% de la pensión al mismo tiempo, la nueva ocurrencia es eliminar las bases máximas de cotización.

Y es que, una vez parece que el Gobierno por fin se ha desbloqueado, el PP está decidido a reformar el sistema de pensiones con el fin de garantizar su sostenibilidad futura. Lo relevante en este caso es lograr un acuerdo con el PSOE para desbloquear esta situación, y ambos (además de CCOO) coinciden que lo urgente es atacar el problema de las pensiones desde el lado de los ingresos, y no tanto por el de los gastos.

En la actualidad, se calcula que más de 1,2 millones de trabajadores cotizan por las bases máximas. Sin embargo, en muchos casos, los salarios o ingresos reales son más elevados que ese tope de cotización, por lo que la Seguridad Social deja de ingresar una buena cantidad de dinero. Diversos estudios han calculado que si se gravase esa base exenta se podrían aumentar la recaudación en 7.577 millones de euros, que pagarían trabajadores y empresas en función de sus cuotas de cotización.

Si bien la equiparación entre ingresos reales y cotizaciones sociales es el camino correcto hacia el cual debe avanzar una reforma del sistema de pensiones, en coherencia con el mismo deberían ajustarse las pensiones máximas (que en la actualidad se cifran en 2.567,28 euros mensuales) al alza. Esto no haría sino provocar un mayor desfase en los gastos del sistema. Además, lo justo en este caso sería también eliminar la base mínima, por la que cotiza el 86 por ciento de los trabajadores autónomos, con el fin de equiparar la cuota mensual a estos ingresos reales, muchos de los cuales no llegan hasta ese límite mínimo, teniendo que asumir pérdidas sustanciales.

Hay que destacar, además, que las bases máximas no han sido siempre las mismas. En los últimos años, se han incrementado un 13,6 por ciento mientras que la pensión máxima apenas ha crecido un 4,35 por ciento, y el sistema no ha hecho más que aumentar sus déficits. Además, según un reciente trabajo de la profesora Gallego Losada, de la Universidad Rey Juan Carlos, solo entre los años 2004 y 2011 las pensiones mínimas contributivas se revalorizaron entre el 28 y el 81,25 por ciento, de modo que se ha reducido la diferencia entre las cuantías de ambas pensiones.

En definitiva, la recaudación adicional de 7.000 millones de euros que se lograría si se eliminase la base máxima de cotización es irreal, habida cuenta de que, además, no tendría sentido que la pensión máxima no aumente en la misma proporción. Quizá se trate de una estrategia para no dar los pasos en la dirección correcta y avanzar hacia hacia un sistema con un componente mayor de capitalización, con el fin de reducir al máximo posible los efectos negativos de la demografía española.

En Pymes y Autónomos | Esta es la reforma de nuestro sistema de pensiones

Imagen | PublicDomainPictures

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