
Una de las propuestas por el Gobierno en el último paquete de medidas anticrisis anunciado hace unos días, fue la subida de los tipos de IVA. Remo nos comentaba con detalle esta medida justo cuando se dio a conocer, que supondrá elevar los tipos impositivos de IVA general y reducido al 18% y al 8% respectivamente, mientras que el tipo superreducido se sigue manteniendo al 4%.
Para la mayoría de las empresas, como bien comenta Remo, esta medida no debería afectar mucho, al jugar un papel de recaudadores del impuesto en el sistema. Sin embargo, para los consumidores, que son los que pagan los productos y servicios que nosotros ponemos en el mercado, a buen seguro habrá una sorpresa desagradable cuando entre en vigor el incremento de tipos.
Si recordamos la época del cambio de la peseta al euro, supuestamente no tenía por qué haber ningún problema porque era un mero cambio de moneda, dicho de otra manera, de escala de medir. Sin embargo, la realidad fue bien distinta y se produjo un significativo incremento de precios por el llamado efecto redondeo. Como la conversión de la moneda antigua a la nueva generaba precios con números decmales muy feos y que dificultaban la operatoria de las transacciones en el día a día (malditos céntimos), la mayor parte de las empresas optaban por redondearlos al alza y así facilitar los cobros y pagos.
Si esto lo hicieran sólo unas pocas empresas, no habría ocurrido nada destacabla, pero como lo hizo “todo quisqui”, al final tuvo un impacto importante, que se vio reflejado en los grandes números de nuestra economía y en el día a día de los consumidores. Ahora, en esta época de cambio de tipos de IVA ¿Va a volver a pasar lo mismo que con el cambio de la peseta al euro?
En mi opinión sí, es de suponer que sí ocurrirá un efecto similar. El incremento de tipos del IVA generará de nuevo números “feos”, que habrá que ajustar para que los precios queden “bonitos” y los consumidores pagarán más por los productos o servicios que adquieran. Esta práctica a buen seguro será secundada por la mayoría de las empresas y volveremos a ver un efecto bola de nieve, similar al del cambio de moneda que ya vivimos. Habrá que ver cómo responden los consumidores, que ya se quejaron en su momento, aunque tarde y cuando ya nada se podía hacer.
¿Cómo vais a gestionar este cambio en los precios en tu empresa? ¿Redondeas al alza o te quedas con el número que salga? ¿Hará algo el Gobierno para impedir que se inflen los precios?
En Pymes y Autónomos | Impacto Presupuestos Generales 2010
Imagen | kamshots
Comentarios
Esa experiencia la tuvieron en Alemania hace casi 3 años (1.1.2007). Hay que diferenciar dos grandes grupos de productos. Por un lado lo que siempre se vende a empresas o exportación. Y otro, lo que es gran consumo a cleinte final, habitualmente con alta rotación. En el primer caso (vehículos, bienes de equipo, herramienta...) se han mantenido los precios sin IVA, puesto que es el indicador habitual en la comunicación de precios. En el segundo caso, productos de consumo de alta rotación y buen margen, se ha tratado de mantener el PVP, aun a costa de sacrificar un poco costes y margen. En algun caso y para compensar, se ha mantenido el precio reduciendo el envase (por ejemplo, pasar de 750 a 700 ml en algunos productos de limpieza).
Aquí, será una escabechina, con el pretexto del IVA...
Nuestra empresa se dedica al servicio de limpieza industrial, por lo que no nos sera posible hacer el redondeo, en caso de que si pudieramos no lo hariamos porque queremos ser justos con nuestros clientes. Pero supongo que en negocios a usuario final si lo haran.
No en todos los ámbitos será tan evidente, pero seguro que habrá un nuevo redondeo, de eso no hay duda.
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