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Un traspaso consiste en el arrendamiento o venta de un local en el que se ejerce una actividad económica, lo que en la práctica supone el “alquiler” o “venta” de ese negocio a otra parte. Independientemente de la opción a la que se recurra, está claro que el traspaso es una solución a la que recurrir en caso de que las deudas se acumulen peligrosamente.

Más allá de sus aspectos legales, el éxito o fracaso de un traspaso se basa en una buena negociación, para así conseguir el mejor precio posible. Si estáis considerando esta posibilidad, a continuación tenéis una serie de pasos a seguir para obtener un buen resultado.

Un buen traspaso comienza con una buena valoración de nuestro negocio. Esto incluye el valor del local, su situación, la clientela con la que cuenta, los proveedores que surten al negocio (y los acuerdos con estos), la maquinaria y elementos incluidos en el local, etc. Además de los elementos propios del negocio, también hay que considerar su valor de mercado. Esto pasa por conocer el valor por el que se han traspasado negocios similares. Si poseemos una carnicería ¿cuánto se ha pagado por el traspaso de la carnicería situada en el otro extremo del barrio?.

Una vez contamos con una cifra aproximada, tenemos que fijar un precio mínimo y uno máximo. El primero es la cantidad mínima con la que vamos a cubrir nuestras deudas o jubilarnos decentemente. Es importante tener claro que, debajo de este precio, nos levantamos de la mesa y nos marchamos de la negociación. Por otro lado, el precio máximo sería la cantidad máxima con la que podemos iniciar la negociación. Tiene que ser una cantidad ligeramente “hinchada”, aunque dentro de unos márgenes realistas. Está bien pedir 3 millones de euros por una peluquería. Eso sí, no esperemos que muchos compradores estén dispuestos a negociar con esas cartas de entrada. Con estos dos precios dispuestos, podemos disponer de un margen de regateo.

A continuación, tenemos que publicitar nuestra oferta. No vale con colgar un cartelito de “Se traspasa” en la puerta y cruzarnos de brazos. Hay que publicar anuncios en portales espcializados y en prensa local. Hablar con proveedores, clientes, familiares y amigos. Todo lo que sea necesario para aumentar la difusión del traspaso. Recordad: cuantas más ofertas negocieis, mayor será vuestro porcentaje de éxito. No solo incrementareis la posibilidad de traspasar el negocio, sino que también conseguireis una cantidad más elevada.

Por último, nunca viene mal practicar el proceso de negociación. Podemos pedir a un amigo o familiar que actúe como un posible interesado y que nos lo ponga difícil. Así, podremos preparar estrategias de cara a futuras situaciones complicadas. Del mismo modo, practicar es la forma más sencilla de no caer en algo muy habitual cuando se está desesperado en una negociación: vender por debajo del precio mínimo.

Teniendo en cuenta estos consejos, tendréis la mitad del trabajo hecho. Ahora solo os falta conseguir a un interesado.

Imagen | anunciadoentv.com
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