En mi penúltimo post os comentaba el proyecto TIP. Y apuntaba que, más allá de mis consideraciones particulares sobre el papel de lo público y lo privado, esta mezcla de ambos mundos solía generar problemas (a medio, a corto, y a largo). Y para empezar uno que esta de moda, la dificultad de acceder a financiación bancaria. ¿Por qué? Por el establecimiento de un marco de protección, que buscando evitar actividades especulativas con dinero público acaba impidiendo el acceso de dinero privado: chocan la necesidad de financiación privada y las garantías públicas. Misión imposible incluso para el amigo Tom.
Me consta que hay determinadas sociedades públicas de promoción regional que introducen en sus contratos de venta de parcelas y/o naves condiciones resolutorias. Dichas condiciones implican que en el caso de incumplimiento en la ejecución de las obras, o en el inicio o mantenimiento de la actividad en los plazos previstos la propiedad revierte al agente público. Fantástico. Tan solo cabe hacer una pregunta.




