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Mi cliente está en concurso de acreedores ¿debo seguir vendiéndole?

Mi cliente está en concurso de acreedores ¿debo seguir vendiéndole?
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El concurso de acreedores es un mecanismo previsto en el ordenamiento jurídico español para garantizar la viabilidad futura de una empresa que cuenta con problemas financieros para atender sus compromisos de pagos con sus acreedores. El objetivo es lograr que el mayor número de acreedores cobre, además de asegurar que la empresa puede seguir operando, por lo que, a pesar de que este procedimiento termina en muchas ocasiones en liquidación de la sociedad, es un sistema muy importante para evitar esta situación.

Pero, ¿qué debo hacer si mi cliente se encuentra en un proceso concursal? ¿Debo seguir vendiéndole o, por el contrario, dejo de ser su proveedor hasta que se resuelva su situación? Evidentemente, nuestra empresa se enfrenta a un riesgo que es conveniente gestionar con sumo cuidado.

Por un lado, habrá que trabajar con la deuda comprometida, es decir, con aquellas facturas emitidas cuyo pago haya sido aplazado y, por otro lado, habrá que estudiar si le seguimos vendiendo, al menos hasta que solucionen sus problemas financieros.

En el primero de los casos, es fundamental que el acreedor se asegure de que sus facturas se incluyen dentro de la masa pasiva del concurso de acreedores o dentro del conjunto de deudas contraídas por el cliente. Para ello, habrá que comunicarlo en el plazo dispuesto para ello y realizar un seguimiento del mismo.

En el segundo de los casos, sí es posible en principio seguir vendiéndole a una empresa que esté en concurso de acreedores desde el punto de vista legal, siempre y cuando la administración concursal resultante lo autorice. Una vez autorizados, la última decisión sobre si cortamos el suministro o seguimos vendiéndoles es nuestra.

Esta decisión no es única, y depende de muchas circunstancias, como el riesgo de crédito que presente el cliente en relación a nuestro histórico de facturas emitidas y la familiaridad o confianza que exista con el negocio o sus necesidades. No será lo mismo venderle a una sociedad con un historial crediticio inmaculado que a otra empresa que incumple de forma sistemática sus compromisos de pago con nuestra sociedad.

En cualquier caso, desde el mismo momento en el que se conozca la designación del concurso, se deben estudiar todas las decisiones que tome la empresa, para lo cual es importante contar con la colaboración de un asesor jurídico en los diferentes pasos que se vayan a emprender.

En Pymes y Autónomos | El 96% de las empresas que entran en concurso se acaban liquidando

Imagen | Ryan McGuire

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