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riesgo

Remo dedico un post al tema de los seguros a propósito de la muerte de Michael Jackson . Nos recordaba la necesidad de asegurar nuestros riesgos y las graves consecuencias de no hacerlo. Josempelaez, que siempre esta al quite, planteaba la duda acerca de si todo es asegurable. Y es que yo también dudo de que todo sea asegurable. Incluso yendo más lejos, que siéndolo, eso nos cubra el 100% del riesgo.

Por eso me parece importante destacar por un momento un nuevo campo, o quizás uno viejo redescubierto, llamado gerencia de riesgos. ¿Y qué es la gerencia de riesgos? La gerencia de riesgos, en materia empresarial, es aquella parte de la gestión que busca identificar los factores de riesgo que pueden afectar a nuestra empresa, prevenirlos, retenerlos y/o transferirlos, y en última instancia, manejar los siniestros para que cuando sucedan causen el menor daño posible.

Y es que me atrevería a afirmar que no hay ninguna póliza que nos cubra el 100% de un riesgo, o si la hay su coste la hace inviable económicamente. Debemos recordar que lo que buscamos con dichos seguros no es ganar dinero. En última instancia lo que deseamos es que dichos siniestros no afecten a la marcha de nuestra empresa, que cuando acontezcan ni nos enteremos. Sin embargo, ese es un ideal, y la realidad posible ya sabemos que es otra.

  • Por tanto, la gerencia de riesgos parte. como no podía ser menos, de un análisis de los riesgos, de todos los riesgos que gravitan sobre la empresa. Y como no se parte de cero, se analiza también de que modo están cubiertos, cuales son las técnicas, las pólizas, las coberturas que tenemos y hasta que punto son eficaces, hasta donde nos cubren.
  • Una vez identificados los riesgos procede establecer planes para intentar minimizarlos, para reducirlos. Llegado este punto, me gustaria recordar, especialmente en relación con los riesgos comerciales, algo que considero vital. No se pude trabajar siempre con riesgo 0. La plusvaía empresarial se justifica desde el momento en que se asume un riesgo. De no haberlo, difícilmente nos encontraremos ante una empresa tal y como la conocemos. Será un monopolio, e incluso así ya veríamos si no existe riesgo. Un ejemplo de reducción del riesgo es la clasificación de clientes en materia de ventas.
  • Tras reducir el riesgo, tras haber tomado medidas para minimizarlo, nos toca asumir una decisión fundamental. O lo retenemos, es decir lo asumimos nosotros, o lo transferimos financieramente a un tercero, es decir contratando una póliza de seguros, haciendo un factoring, etc. Ojo, si lo retenemos eso no quiere decir que no establezcamos un plan para dotarnos de colchones financieros que actúen modo de autoseguros.Lo aremos así si entendemos que por volumen o por coste no es rentable. Claro que en algunos casos, dicho autoaseguramiento no será voluntario, ya que llegaremos a él por vía de la negativa de terceros de hacerse cargo. Evidentemente, y es bastante habitual, cabe que compartamos ese riesgo entre la aseguradora y nosotros.
  • Cuando acontece el siniestro debemos tener una planificación detallada de qué hacer, de cómo actuar. El ahorro de tiempo y de esfuerzos contraproducentes nos ahorrará dinero, así como el pensar estos pasos cuando tenemos la cabeza fría y no cuando el asunto estalla. Conviene tener listas de personas para llamar, documentos preparados para agilizar el proceso, medios materiales para sobrellevar el suceso, etc…

Estoy seguro de que en el futuro veremos un boom de esta rama de la gestión empresarial, de la gerencia de riesgos. Y entre nosotros, si hay un tipo de empresa que no pude permitirse el lujo de no gestionar adecuadamente sus riesgos es la pyme. No tienen estructura para soportar dos sopapos seguidos.

En Pymes y autónomos | Asegurar los riesgos: el caso de AEG Live y Michael Jackson, Cómo reducir el riesgo de impago… sin gastar un duro
Más información | AGERS, WillyDev
Imagen | Lumaxart

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