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El Gobierno no consigue que aflore el empleo sumergido

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Los datos que publica hoy El Pais en relación a la efectividad del Plan de Control del Empleo Sumergido indican que esta medida ha sido un rotundo fracaso. El incremento de altas fuera de plazo registradas este año apenas supera en un 10% las realizadas el año pasado lo que indica que ese plan no ha conseguido que aflore en empleo sumergido.

Las últimas estimaciones de Funcas, allá por 2008, situaban las cifras de empleo sumergido en el entorno de los cuatro millones y medio de trabajadores “ilegales”. Con estas magnitudes, y pensando que debido a la crisis este número puede ser fácilmente muy superior, el hecho de que durante junio y julio se registraran 32.527 altas fuera de plazo suena a impacto ridículo el que Plan puede haber tenido.

Este Plan nació con un doble fin. Por un lado el económico, por el aumento en la recaudación de la Seguridad Social con el hecho de que “aparecieran” más cotizantes, y el ahorro evidente en el pago de prestaciones por desempleo de personas que estaban cobrando dicha prestación mientras trabajan “en negro”. Por otro lado, relacionado con lo anterior, el efecto estadístico y político de rebajar el número de desempleados, personas que aparecen oficialmente como en paro y que en realidad están trabajando sin asegurar.

El hecho de decretar una “amnistía” para que las empresas con trabajadores en situación irregular pudieran ponerse al día sin tener que enfrentarse a sanción alguna, complementado con el anuncio de medidas de control y castigo mucho más duras para los que no se acogieran a este Plan y mantuvieran empleo sumergido una vez terminado el plazo, no ha tenido especial repercusión a la vista de estos datos.

Ahora entra en funcionamiento esa segunda parte del Plan, que consiste en intensificar las inspecciones para perseguir a aquellos que no hayan regularizado su situación. Las previsiones indican que se realizarán 250.000 inspecciones y que una de cada cinco empresas se enfrentará a estos procedimientos.

La amenaza inicial, desde luego, no ha sido muy efectiva. A lo mejor resulta mucho más disuasoria la actuación de los órganos de inspección y la aplicación del nuevo régimen sancionador. Ya se sabe que aquí funciona el “cuando las barbas de tu vecino veas pelar, pon las tuyas a remojar”.

En Pymes y Autónomos | Convalidado el Plan contra el empleo sumergido
Imagen | griffithchris

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