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Nuestro estrés aumenta por el camino de ida y vuelta al trabajo

Nuestro estrés aumenta por el camino de ida y vuelta al trabajo
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Según un estudio elaborado por el proveedor de centros de negocios Regus entre más de 10.000 empresarios de todo el mundo, el 11% de los españoles invertiría cerca de 90 minutos de media en sus trayectos de ida y vuelta a su puesto de trabajo siendo una causa importante del estrés que sufrimos diariamente.

Pese a esto, la media de nuestro país parece situarse en torno a los 25 minutos para la suma de dichos trayectos. El estrés del tráfico y el cansancio acumulado puede afectar no solo al rendimiento profesional sino también a nuestra vida personal. Muchos utilizan medios de transporte como el metro o las líneas de autobús y se ven muy afectados por los retrasos de las líneas pero también por sus incomodidades.

Trabajando en la misma ciudad en la que vivo (Una ciudad "pequeña" como Las Palmas de Gran Canaria) tardo una media de 60 minutos entre ida y vuelta dado los atascos que se forman por la zona y la inexistencia de transportes urbanos de calidad ya que los autobuses sufren los mismos problemas de tráfico que los utilitarios y no hay metro. La frustración que se siente en el coche al ir y al volver se acumula al propio estrés del trabajo y no puedo dudar en que nos afecta de alguna manera. Es sorprendente ver como el mismo trayecto se hace en 5 minutos un día no laborable.

Según la información que he podido leer respecto al estudio, se señala a los retrasos e interrupciones de los servicios de transporte como un gran motivo de irritación , seguidos por las actitudes peligrosas de algunos conductores, las conversaciones a gritos en los móviles y el mal olor de algunos usuarios del transporte público. Yo sumaría el comportamiento incívico de algunas personas (jóvenes sobre todo) que ponen música en sus dispositivos móviles sin conectarles auriculares.

El transporte es uno de esos males inevitables, un "cronófago" incansable. No depende de nosotros aunque afecte a la productividad, la alegría y el estrés de los empleados. Estar atrapado en un gran atasco mientras el sol desaparece resulta frustrante pero también nos cansan las aglomeraciones del metro con sus empujones, olores, robos, ruidos, cambios de temperatura y algunas veces el temor a llegar tarde.

Todo esto forma parte ya de nuestro estrés base, es decir: es nuestro suelo de estrés ya que son mecanismos habituales de nuestra sociedad y seguramente nos afectarán personalmente a largo plazo ya que no está en nuestra naturaleza estar constantemente en una situación de tensión.

¿Solución? algunas empresas cuentan con líneas de empresa mediante microbuses u otros servicios que intentan evitar las molestias producidas al buscar aparcamiento, la justificación de retrasos y el estrés propio del metro más la comodidad de un medio de transporte "privado" en compañía de otros empleados. Pero esto no está al alcance de todos, lo sé.

Seguiremos esperando a que la flexibilidad del puesto de trabajo siga desarrollándose tal y como sugiere el director de Regus en España y Portugal, Philippe Jiménez.

De momento lo único que muchos podemos hacer es poner nuestra música favorita y respirar profundo tratando de mantener la moral para comenzar un duro día de trabajo o para volver a casa con el ánimo suficiente como para sonreírle a nuestra familia (que nunca falte este gesto, por favor).

Vía | ABC Pymes y Autónomos | Apoya el transporte sostenible en tu empresa, Cronófagos: lo que se come nuestro tiempo (I), Cronófagos: lo que se come nuestro tiempo (II) Imagen | Abdallahh

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